¿Has practicado el Dead Bug? ¡Pasos!

Sentirse bien es muy fácil si practicamos ejercicio a diario como ir al gimnasio, salir a correr… pero muchas veces el tiempo no nos lo permite. Por eso, existen algunos ejercicios que también podemos practicar en casa para fortalecer nuestros músculos y quemar algunas calorías de manera práctica. Y digo práctica porque tan sólo necesitamos un mínimo espacio en el suelo de casa. Hoy quiero hablaros del Dead Bug, cómo se hace y qué beneficios nos aporta.

¿Qué es el Dead Bug?

Aunque su traducción al castellano sea “bicho muerto”, el Dead Bug es un clásico ejercicio del método Pilates. Quizás su nombre venga de su posición para practicarlo, ya que recuerda a un “bicho con las patas hacia arriba”. Con este ejercicio se trabaja sobre todo la zona abdominal.

Beneficios

Si hablamos de los beneficios que nos aporta a nuestro cuerpo, además de fortalecer nuestros abdominales, ganaremos mucha estabilidad en nuestra zona lumbar y en la cintura escapular. También es un ejercicio que ayuda a entrenar nuestra coordinación. Por otro lado, nos ahorra tiempo ya que no tenemos que salir de casa para practicarlo, tan sólo necesitamos una superficie lisa en una habitación, por ejemplo, el suelo, aunque recomiendo una esterilla para que nuestra columna no sufra demasiado.

¿Cómo se practica?

A continuación os doy los pasos necesarios para practicar este ejercicio de manera correcta.

  1. Lo primero de todo, nos tenemos que tumbar boca arriba, estirando los brazos y las piernas completamente antes de iniciar el ejercicio.
  2. Elevaremos el brazo izquierdo y la pierna derecha hasta tocar la punta de los pies con las manos.
  3. Cuando hayamos tocado con los dedos la punta de los pies, volveremos a la posición de inicio con éstas dos articulaciones. Mientras hacemos ésto, procederemos a subir el brazo derecho y la pierna izquierda para hacer el mismo proceso que hemos hecho en el anterior punto.
  4. Practicar el ejercicio de manera secuencial, coordinando la subida y bajada de las extremidades al mismo tiempo.

Parece fácil en un principio, pero no lo es, ya que los abdominales se van cargando con el paso de los minutos y hay que coordinar bastante el cuerpo. Un consejo, la pelvis debe mantenerse en una posición neutra y la espalda bien alineada pero respetando la curvatura natural de la columna.

Imagen: Spright

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